Sobre mí

No soy dueña de la verdad ni soy los títulos que figuran a mi nombre. Soy alguien que investiga, aplica y comparte lo que va encontrando — y que está dispuesta a cambiar de mirada cuando aparece evidencia mejor. Lo que aquí leas es mi mejor entendimiento hoy: pasado por la literatura, por la práctica y por mi propio cuerpo. Si mañana algo más sólido me abre otro camino, te lo contaré. Yo muestro lo que veo. Tú decides qué hacer con ello.

Me llamo Viky Salazar. Por eso, te voy a ahorrar la lista de credenciales en orden cronológico y te voy a contar lo único relevante: por qué deberías escucharme sobre estos temas y no sobre otros.

Más de 20 años en sistemas donde las decisiones malas pesan

He trabajado en cuatro entornos profesionales que parecen no tener nada que ver entre sí:

Las Fuerzas Armadas, donde aprendí cómo se toman decisiones bajo presión y qué pasa cuando se toman mal.

La mecánica aeronáutica, donde aprendí que un fallo no detectado a tiempo es la diferencia entre un vuelo y un titular.

La nutrición clínica, donde aprendí que los humanos enferman muy lentamente cuando los sistemas que les rodean están mal diseñados, y que pocos lo notan hasta que es tarde.

La psicología, me mantengo en constante estudio y que es el hilo que une todo lo anterior: por qué los humanos toman decisiones que van contra sus propios intereses, incluso cuando saben que están equivocándose.

A primera vista parecen disciplinas dispares. No lo son. Las cuatro responden a la misma pregunta:

¿Cómo funcionan los sistemas complejos cuando lo que está en juego es la supervivencia?

Un avión es un sistema complejo. Una unidad militar es un sistema complejo. Un cuerpo humano es un sistema complejo. Una mente es un sistema complejo. Y todos están dentro de otro sistema más grande —social, económico, cultural— que los condiciona.

No sé enseñar otra cosa que no sea pensamiento sistémico. Llevo demasiados años así.

Lo que esto significa para ti

Significa que no voy a darte respuestas fáciles. Voy a darte herramientas para que tú las construyas.

Significa que cuando te hable de nutrición, no te voy a vender una dieta. Te voy a explicar cómo procesa información química tu cuerpo y cómo el entorno afecta a esa información.

Significa que cuando te hable de cómo pensamos, no te voy a vender mindset. Te voy a mostrar los sesgos que probablemente estén operando en tu cabeza ahora mismo, incluido cuando me lees a mí.

Significa que cuando te hable del sistema en el que vivimos, no voy a darte una conclusión política. Voy a mostrarte mecanismos para que decidas tú.

Por qué EINARR

EINARR significa, en raíz nórdica, guerrero independiente. No me refiero a quien pelea contra alguien, ni a quien se aísla. Me refiero a quien camina por su cuenta, decide por su cuenta, y hace lo que tiene que hacer aunque nadie esté mirando.

Es lo que intento ser yo, con mejor o peor suerte según el día. Y es lo que EINARR pretende mostrar a otras personas.

Si esto encaja contigo, bienvenido. Si no, también está bien. Hay muchas otras voces y muchos otros caminos. Lo importante es que elijas con criterio.

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